Exposición 77

43

En voz alta

Artista Carolina Saquel

26 de Marzo – 9 de Mayo, 2015

Entre septiembre de 2011 y mayo de 2012, amparada en la idea del autorretrato y sus constantes lecturas, la artista Carolina Saquel se fotografió a ella misma con algunas portadas de libros, revistas, documentos de espectáculos y catálogos de exposiciones, que formaron parte de su lectura en ese momento. “Realicé algunas de estas imágenes por la sola necesidad de fotografiar. La toma fotográfica -más que la fotografía-  es aquí la intención de captura, de agarre, o literalmente de toma, tanto de lo misceláneo como de lo preciso, de lo banal y lo profundo. Se trata de una intención de captura del aire, de los intervalos, del tiempo transcurrido entre desplazamientos. Cada imagen es así como un ‘marcador’ o ‘imagen clave’ de esos recorridos, de un tramo de vida”, explica la artista.

El resultado fue una serie de fotografías de 35 milímetros en blanco y negro, que a partir del 26 de marzo estará presentando en Galería AFA, bajo el título En voz alta. La muestra -financiada por un Fondart 2014- incluye, además, una banda sonora en la que la artista invitó a distintas personas a leer la página de un libro escogida por ellos mismos. A su vez, cada uno fotografió los textos leídos y eligió una imagen, elementos que Saquel organizó en dos mesas dispuestas en la sala principal de la galería.

Otra pieza de la exhibición es el libro de artista Los Lectores, proyecto inspirado en la obra Caosmosis (Chaosmose) del filósofo francés Félix Guattari, en el cual Saquel fotografió ejemplares de ese libro pertenecientes a diferentes lectores. “(Este libro) intenta reunir los diálogos íntimos y marginales entre lectores y autor, así como recomponer la lectura en voz alta de cada lector consigo mismo. (…) Me planteo la pregunta sobre las posibles extensiones de este proyecto fotográfico a ejemplares en español con lectores chilenos y/o latinoamericanos, lo cual lo abriría a otras reflexiones y líneas de trabajo tales como la traducción de ciertos contenidos filosóficos; el origen, circulación y recepción de éstos; el intercambio entre un centro confirmado de producción filosófica y su periferia. Deuda pendiente”, concluye.